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El equipo de Basta de TaS visita Rio IV

El responsable de la ONG “Basta de TAS” (Tracción A Sangre), Leonardo Anselmi, mantuvo reuniones con funcionarios municipales vinculados al programa de Recuperadores Urbanos, con quienes articulan en tareas de integración de los trabajadores y la sustitución de los carros a caballo por los zoótropos.

En diálogo con PUNTAL, Anselmi señaló que “estuvimos reunidos con el equipo de Desarrollo Social, con el programa de Recuperadores Urbanos, para ponernos al día con lo que están trabajando”.

Consultado por los ejes de debate en esta reunión explicó que “hemos hablado sobre alternativas para acelerar la financiación de los equipos y la posibilidad de que se convierta al programa en una política de Estado, para que más allá de quién gane las próximas elecciones, se mantenga esta actividad”.

-¿Se planteó la realización de una ordenanza?

-Sí, desde noviembre están trabajando con un proyecto de ordenanza que se está debatiendo en comisiones del Concejo.

Anselmi indicó que el martes se reunieron con personal del Edecom, “pues entendemos que están muy interesados en el desarrollo de este programa por el ordenamiento del tránsito y la seguridad vial”, señaló. En este sentido, dijo que coinciden “con ellos en la necesidad de poner un cerco a la cantidad de trabajadores que están con carros con caballos. Una vez que se cierren los registros, no se debe permitir el aumento del parque de carros con caballo. Porque por un lado se reemplaza, pero en paralelo no se los disminuye”, explicó.

-¿Cómo se ha planteado esto desde lo social?

- Por supuesto, hay que darle la posibilidad a todos a trabajar, que se censen y registren, pero es mucho el esfuerzo que hace la ciudad con este programa y son muchos los problemas que existen detrás de la tracción a sangre. No sólo lo que es el maltrato animal, que es el que más visibilidad tiene.

-¿Qué se destaca de la reunión que mantuvieron con los mismos recuperadores?

-Fue un encuentro fabuloso, por el simple hecho de que se ve no sólo la parte técnica del programa, sino también lo emocional y experimental. Es algo que nos lleva a confirmar que nuestro programa no va en contra de los trabajadores, al contrario, muchos nos han dicho que esta ha sido su posibilidad de progreso, de integración social. Es bueno confirmarlo con los que lo viven en el día a día, que son los que tienen que alimentar a sus hijos, y se garantiza así que estos programas no son negativos.

Juicio al carrero

-Desde la ONG, ¿qué opinión les merece el caso del carrero condenado el año pasado por maltrato a su animal en nuestra ciudad?

-Creemos que el único camino que existe para decir que se terminó con la tracción a sangre es a través de los programas de inclusión social y sustitución. Nuestras estrategias son de corto plazo, que pueden funcionar bien en casos puntuales. Hay tres tipos de carreros: dos minoritarios, que son los que tienen al animal como a un hijo y los que lo tratan de un modo cruel; y el grupo mayoritario de quienes ven al animal simplemente como una herramienta de trabajo para mantener a su familia. Me molesta cuando se asocia a todos los carreros al maltrato, eso no es cierto, pasa que son casos muy vistosos y que indignan mucho a la gente.

-¿La posición de la ONG se colocaría en un lugar intermedio entre las organizaciones que defienden los derechos de los animales y las que trabajan con la integración social de los carreros?

- No, en realidad es una visión más amplia que ambas, porque no entendemos a los animalistas que están en contra de los derechos humanos, es algo que no tiene una lógica. A la vez, es necesario que los carreros trabajen en mejores condiciones. El trabajo siempre es digno, pero no así las condiciones en las que lo hacen: en microbasurales, sin los elementos correctos, sin capacitación. Por otra parte, creo que son bien intencionadas las voces que piden que se los deje trabajar tranquilos, pero son ignorantes, porque no reconocen que el caballo profundiza la exclusión social. En una sociedad en la que todos progresamos, el que no lo hace queda excluido. Más allá de las buenas intenciones de las causas sociales, no queremos perseguirlos, queremos mejorar sus vidas y las de sus caballos.

Fuente: http://www.puntal.com.ar/v2/article.php?id=159220

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