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El Congreso argentino busca poner fin a la tracción a sangre

En una reunión informativa, la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados de la Nación comenzó a debatir los proyectos de ley que buscan la prohibición de la tracción a sangre y su sustitución por vehículos de tracción motora o eléctrica.

Durante la reunión, se escucharon las opiniones de referentes de organizaciones proteccionistas de animales, quienes manifestaron su opinión al respecto. El titular de la Comisión, Daniel Lipovetzky, dijo que en el próximo encuentro también expondrán los sectores denominados “carreros”.

“Debemos encontrar una solución que contemple las dos perspectivas: tanto la mirada sobre los animales, como la mirada sobre la situación social”, dijo el titular de la Comisión, autor de uno de los proyectos en cuestión.

La primera en tomar la palabra fue la abogada Marina Garrido, de la agrupación “No más TAS” (tracción a sangre), quien dijo que su “lucha es a favor de la dignidad de las personas y los animales” y señaló que “se trata de un flagelo federal, cuyas principales víctimas son los niños y los caballos”.

Garrido mencionó que hay “entre 100 y 120 mil familias que utilizan tracción a sangre” en Argentina y que hay “medio millón de niños que participan” en las actividades, en especial en municipios del Gran Buenos Aires como La Matanza, Quilmes o Tigre.

Además de pedir por “la erradicación del trabajo infantil”, la abogada también explicó que la utilización de caballos “acarrea problemas de salud y enfermedades contagiosas” entre los carreros.

Leandro Fruitos, coordinador de la Red Internacional AcerTAS (Asamblea común para la estrategia de reemplazo de la Tracción a Sangre), dimensionó la problemática a nivel regional, en países como Colombia y Uruguay, y dio cuenta de políticas públicas llevadas a cabo en diversas ciudades del interior del país como Paraná, Río Cuarto, Córdoba, Guaymallén y Godoy Cruz. Sin embargo, señaló que “muchos gobiernos municipales han encarado políticas públicas que terminan en letra muerta, que no se aplican en el territorio”.

“Tenemos que entender la complejidad del problema y, en principio, realizar un registro de la población que utiliza TAS”, dijo el especialista, quien llamó a analizar la realidad de cada municipio y a “no criminalizar la situación de vulnerabilidad social” de los carreros.

Desde la Red Internacional AcerTaS se considera que una ley a nivel nacional permitiría trazar una “estrategia marco” para que el Estado brinde incentivos económicos, logísticos y capacitaciones sobre la sustitución de la TAS, pero se aclaró que son los gobiernos locales los que mejor conocen a los carreros y los que tienen que aplicar estas normas.

En tanto, Eliana Couso, referente de la agrupación “No más TAS”, proyectó un video con imágenes de maltrato animal y caballos en situación de sobrecarga y sobrepeso. También denunció a “las mafias en torno a los carros y a los cuatreros, rehenes de un sistema perverso” y solicitó una respuesta no sólo legislativa, sino también desde el Ejecutivo nacional.

Por su parte el diputado nacional, Julio Solanas (FPV- Entre Ríos), volvió a presentar un proyecto de ley que busca crear un plan de acción que aborde de forma integral y coordinada la problemática de la tracción a sangre y la inclusión de los recuperadores informales.

A raíz de la falta de tratamiento del proyecto de ley presentado por Solanas hace más de un año (3507-D-2016) en la Comisión de Legislación General, y luego de haber remitido una nota a dicha Comisión, en fecha 25 de Abril de 2017, sin haber obtenido respuestas, el diputado presentó un nuevo proyecto que es un reproducido del anterior.

Los proyectos contemplan “la sustitución de la tracción a sangre por vehículos de tracción motora o eléctrica y su posterior prohibición, en todas las actividades que impliquen transporte, traslado, reparto, acopio o depósito y recolección”.

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